Con todo lo indagado se entiende que kultrunkawe es un espacio sagrado espiritual cercano a un menoko (nacimiento de agua) y el walve (humedal) en donde las machi antiguamente iban a dejar sus kultrunes para renovar sus propias energías , las de machi, y devolver de alguna forma al agua a la tierra ese newen de los instrumentos que forman parte del quehacer de la machi. El kultrunkawe no sólo remite a ese gesto de entregar para recibir, sino que también da cuenta de que en ese espacio se encuentra el barro para el desarrollo del wizun (alfarería mapunche) denotando esto como todas las relaciones de la vida mapunche están imbricadas de maneras sutiles y que van dando forma a nuestra visión de mundo , el habitar, la comprensión del entorno y las maneras en que distintos saberes ancestrales van entrecruzándose para dar vida al territorio, a los espacios sagrados al bosque y a los che, las personas.
ULUTUN es un proyecto financiado por el concurso regional del Fondo de Patrimonio Cultural 2023, sub-modalidad “Revitalización de expresiones culturales de pueblos indígenas y afrodescendiente”. Desde una propuesta intercultural se llevaron a cabo una investigación socio-histórica y un cortometraje audiovisual que abordan el impacto de la mirada occidental en el mundo mapuche.
Nuestra iniciativa responde a la necesidad de reconocer la existencia del Kultrunkawe, espacio sagrado donde antiguamente Machi se dirigían para dejar sus kultrun y que está ubicado próximo al sector de Puquiñe, Külchemapu, actual comuna de Lanco, región de Los Ríos.
Hablar del Kultrunkawe es una invitación a pensar en las prácticas de Machi en el territorio, también, en la relación de las palabras con la memoria. En este caso, Kultrunkawe no sólo refiere a un lugar sino también a una forma de dimensionar el espacio desde su valor sagrado y cuya ubicación ha sido olvidada: ¿cómo y por qué sucedió? son precisamente las preguntas que buscamos responder.
Durante el proceso de estudio tratamos con diferentes fuentes de información, por un lado, archivos y documentos históricos, investigaciones científicas, referencias que abordan el mundo mapuche y permitieron entender lo relevante de nuestros cuestionamientos, pues, hay una memoria que da sentido al espacio y a las prácticas asociadas a su existencia.
Pero no sólo se trabajó con fuentes escritas. El valor de nuestra iniciativa está en el abordaje de los relatos y experiencias de vida de autoridades del Külchemapu, también Kimche, quienes compartieron sus reflexiones y recuerdos, lo que han escuchado en otras conversaciones, en sus infancias, de la boca de sus mayores, de sus propias palabras en Mapuzungun.
Lo anterior significó realizar una jornada en la que se hizo un recorrido por el sendero del Parque de Protección de Todas las Aguas, experiencia sensorial que promovió la discusión sobre las transformaciones en el territorio, el uso de bosques y agua, la necesidad de educar a las nuevas generaciones. Luego, compartiendo una comida se abordó la pregunta por el Kultrunkawe.
Uno de los principales hallazgos de ULUTUN tiene que ver con el tratamiento de la información, de cómo las lecturas de las fuentes bibliográficas contrasta con la conversación. Es un tema delicado, por lo mismo, debe ser tratado con cuidado. El olvido de prácticas y expresiones de la vida mapuche va de la mano con la consolidación del relato de Chile, su invención: desde los tiempos de la hueste española, pasando por las hazañas del ejército militar y el presente global, los valores de occidente han marcado la pauta.
En otras palabras, nuestra motivación no está en corroborar la información de las fuentes escritas sino en valorar la intimidad el encuentro realizado y agradecerlo. La intromisión de la mirada occidental en el mundo mapuche ha sido un proceso paulatino y violento, por eso, comprendemos que su avance guarda estrecha relación con la pérdida del espacio sagrado mapuche.
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En general, el interés de nuestra investigación estuvo centrado en la relación que tiene el Kultrunkawe con las prácticas de Machi, en ese sentido, tuvimos que adentrarnos en las formas de mirar y pensar el espacio en el relato mapuche de la existencia, en el Mapuzungun, y en cómo se ha ido gestando la pérdida y olvido de sus referencias culturales:
“Partimos de la base de que todos los saberes tienen la misma valencia, tanto en su ámbito de pertinencia como en que no hay preeminencia de unos por sobre otros, principios usualmente vulnerados por la “sociedad occidental”, que regularmente antepone sus propias formas a las de otra sociedad y culturas”.[1]
La reflexión sobre la irrupción de occidente en el mundo mapuche nos permite comprender la urgencia de pensar en las formas que habitamos y convivimos entre humanos, también, considerando nuestra relación otras expresiones de la vida, como animales, plantas, minerales, microorganismos, cosmos, etc.:
“El lenguaje del poder no cuenta con una mirada holística (…) Lo vemos a diario en nuestra realidad mediante la cosificación de los ríos, los bordes marinos, los bosques, las montañas, conceptualizándolos como recursos y manejándolos como activos.”[2]
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Respecto a la obra audiovisual, su argumento se sustenta en los hallazgos que generó la investigación sobre el Kultrukawe desde un tratamiento que muestra sin exponer la intimidad del tema en cuestión. Este cuidado se expresa en la historia de Kallfuray (Flor Azul) que a partir de sus estudios universitarios contrasta la convivencia de su familia con el bosque y la mirada científica sobre la naturaleza. En la experiencia de su hermana menor halla una entrada, más bien un lugar desde donde mirar lo propio; reconocer las particularidades de los saberes científico y mapuche, así como propiciar su diálogo, son gestos de apertura hacia “un lenguaje cultural capaz de expresar realidades humanas y valores espirituales”[3], y traducirse en una forma de mirar que reconoce la importancia del espacio sagrado.
[1] De El conocimiento: ese cántaro quebrado. Taller de Epistemologías Indígenas y Académicas (2016) VV.AA. Universidad de Chile, p.15
[2] En Mapun kimün. Relaciones mapunche entre persona, tiempo y espacio.(2017) p.9
[3] En Mefístófeles y el Andróginok (2001) PREFACIO
Rolando Carileo
Cineasta y dramaturgo mapunche de Pukiñe. Director de la Organización Comunitaria Mundo Libre.

Viviana Tapia
Socióloga.

Victor Carilaf
Educador Intercultural.

Hugo Farias
Sociólogo y Escritor.

Berta Leyva
Realizadora Audiovisual y Diseñadora Gráfica.